Cinco errores que arruinan un buen café en casa
10 de diciembre de 2026 · 2 min de lectura
Los cinco errores más comunes son usar agua hirviendo, café viejo, medir a ojo, una molienda que no va con la cafetera y una cafetera sucia. Todos se corrigen sin gastar de más. Y juntos hacen más diferencia que cambiar de cafetera.
1. Agua hirviendo o de la llave
El agua en pleno hervor quema el café y saca sabores amargos. Lo ideal está entre 90 y 96 °C. Sin termómetro, basta con apagar el fuego y esperar unos 30 segundos antes de verter.
El café es casi pura agua, así que su calidad cuenta. Usa agua purificada; la de la llave puede dejar sabor a cloro.
2. Café viejo o molido hace mucho
El café pierde aroma desde que se tuesta, y mucho más rápido una vez molido. Un café de hace dos meses nunca va a saber como uno de la semana. Compra poco y seguido, y si puedes, muele justo antes de preparar.
3. Medir a ojo
Un día sale aguado y otro cargado, y parece que el café cambió. La regla es sencilla: unos 10 gramos por taza de 200 ml, más o menos dos cucharadas soperas rasas. Usa siempre la misma cuchara y la misma taza para medir.
4. Una molienda que no va con tu cafetera
Cada método pide su molienda. Muy fina para tu cafetera y sale amargo; muy gruesa y sale aguado. Gruesa para prensa y café frío, media para goteo y olla, fina para moka y espresso.
5. Una cafetera sucia
Los aceites del café se quedan pegados en la jarra, el filtro y el depósito. Con los días se enrancian y le pasan ese sabor a cada taza. Lava todo después de usarlo, y una vez al mes pasa por la cafetera agua con un chorrito de vinagre, seguida de dos ciclos de agua sola.
Y si te sobra café
Mejor tómalo frío con hielo que recalentarlo. El café recalentado o dejado en la placa caliente se amarga en minutos.
En Café Wadi te ayudamos con el primer paso: café siempre recién tostado, a granel y molido para tu cafetera.










