Café frío en casa con molienda gruesa
5 de noviembre de 2026 · 2 min de lectura
El café frío se hace dejando café molido grueso en agua fría entre 12 y 18 horas, y luego colándolo. No necesitas cafetera ni nada especial. Sale un concentrado suave, menos ácido y naturalmente dulce, perfecto para el calor de Acapulco.
Lo que necesitas
- 100 g de café molido grueso
- 1 litro de agua fría o a temperatura ambiente
- Un frasco o jarra con tapa
- Un colador fino y un filtro de papel o una manta de cielo
Paso a paso
- Pon el café en el frasco y agrega el agua poco a poco, revolviendo para que se moje todo.
- Tapa y deja reposar en el refri de 12 a 18 horas. Mientras más tiempo, más intenso.
- Cuela primero con el colador y después con el filtro, para que quede limpio.
- Guarda el concentrado en un frasco cerrado en el refri. Dura hasta una semana.
Cómo servirlo
Es un concentrado, así que se rebaja. Mezcla una parte de café con una parte de agua o de leche, y sirve con mucho hielo. Si lo quieres más fuerte, pon menos agua.
Por qué molienda gruesa
Con molienda fina el café suelta demasiado en tantas horas y sale amargo. Además el polvo tapa el filtro y deja la bebida turbia. La molienda gruesa, como sal de grano, da un café limpio y fácil de colar.
Tres variaciones que vale la pena probar
- Con piloncillo: disuelve 100 g de piloncillo en media taza de agua caliente con una raja de canela. Deja enfriar y endulza tu café frío con ese jarabe.
- Estilo olla: agrega una raja de canela y una tira de cáscara de naranja al frasco mientras reposa.
- Con leche y hielo: mitad concentrado, mitad leche fría. Así de fácil.
Qué café usar
Un tueste medio o medio oscuro funciona muy bien, porque el frío resalta los sabores a chocolate y caramelo. Y como el café reposa tantas horas, se nota mucho si está fresco.
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